Paso 1
La necesidad de reemplazar un diente puede originarse por un accidente o por una falta de predisposición para su crecimiento.
Paso 2
El implante dental se coloca en el maxilar. No es necesario dañar los dientes sanos. Con otras soluciones, es probable que se deba rebajar el diente adyacente para sostener un puente.
Paso 3
El pilar se ajusta al implante dental. Sobre éste se coloca una corona, que se adapta perfectamente a la encía.
Paso 4
El tratamiento se ha finalizado y es prácticamente imposible ver la diferencia con los dientes naturales.